10 a abril - Día del investigador e investigadora científica
Elegir la ciencia en Argentina: la trayectoria de Liliana Arrachea
La Dra. Liliana Arrachea alcanza el máximo escalafón del CONICET, coronando una trayectoria dedicada a desentrañar los misterios de la materia en su escala más fundamental.
La Dra. Liliana Del Carmen Arrachea ha sido recientemente promovida a la categoría de Investigadora Superior, el máximo escalafón de la carrera científica del CONICET. Especialista en Física Teórica, desarrolla su labor en el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN), en el Nodo Bariloche, donde investiga fenómenos que ocurren en las escalas más pequeñas de la materia, allí donde la física revela comportamientos inesperados.
Este reconocimiento destaca no solo sus aportes en el campo de la materia condensada, sino también una trayectoria marcada por la perseverancia, la curiosidad y el compromiso con la ciencia en Argentina.
Del cielo a los superconductores
Su vocación científica nació temprano, impulsada por el interés hacia la astronomía. Inició sus estudios en esa disciplina en la Universidad Nacional de La Plata, pero con el tiempo fue orientándose hacia la física, atraída por preguntas más profundas sobre la materia y sus propiedades.
El punto de inflexión llegó con el descubrimiento de la superconductividad de alta temperatura crítica, un fenómeno que despertó su interés y definió su camino en la investigación teórica. “Me pareció fascinante. Quise hacer mi doctorado en temáticas relacionadas con la comprensión teórica de este fenómeno”, afirma Arrachea.
Desafíos, decisiones y resiliencia
A lo largo de su carrera, Arrachea atravesó contextos adversos tanto personales como estructurales. Realizó su doctorado en una etapa de inestabilidad económica en el país, con becas que se pagaban con retraso, y vivió la crisis de 2001 en un momento clave de su vida personal y profesional.
Su trayectoria internacional incluyó estadías en Alemania, Brasil, Italia y España, donde incluso tuvo la posibilidad de radicarse de forma permanente. Sin embargo, tomó una decisión significativa: regresar a la Argentina en 2007 y continuar su carrera en el sistema científico nacional.
“Junto con otros colegas trabajamos en impulsar un proyecto para crear un centro internacional orientado a intercambiar científicos de diferentes instituciones del país y del exterior y organizar workshops y escuelas internacionales en disciplinas de física, matemáticas y astronomía. Era el año 2015 y las condiciones del país volvieron a cambiar: el MinCyT (Ministerio de Ciencia y Técnica) pasó a secretaría, el financiamiento se redujo y el edificio que iba a albergar el centro quedó en una estructura sin terminar," recuerda la investigadora.
Desde entonces, ha contribuido activamente no solo a la investigación, sino también a la formación de recursos humanos y al desarrollo institucional de la ciencia en el país.
Ciencia y género: abrir camino
Su recorrido también estuvo atravesado por los desafíos de ser mujer en un ámbito históricamente masculinizado.
“Este es un desafío en sí mismo. Estuve en un grupo de investigación con 60 personas en Alemania, siendo yo la única mujer. Tengo muchas anécdotas y reflexiones, algunas bastante amargas... Si bien es muy difícil cambiar prejuicios que están muy arraigados en todos y todas, creo que las cosas están cambiando para bien. Actualmente, se hace, al menos, un esfuerzo en conseguir paridad de género en comisiones y comités de evaluación. El resultado es una sobrecarga para las pocas mujeres que hay en los escalafones superiores, pero creo que vale la pena el esfuerzo y soy optimista respecto del futuro,” continúa Arrachea.
La segunda revolución cuántica
Actualmente, Liliana Arrachea, investiga superconductores topológicos y otros materiales con propiedades cuánticas emergentes, un área clave para el desarrollo de nuevas tecnologías. Estos sistemas tienen el potencial de revolucionar campos como la computación y la sensórica, gracias a su estabilidad y precisión.
Sin embargo, presentan un gran desafío: funcionan a temperaturas extremadamente bajas, cercanas al cero absoluto. Por ello, su trabajo también se enfoca en comprender los mecanismos de transformación de energía que permitan desarrollar métodos de refrigeración más eficientes y explorar el aprovechamiento del calor residual.
De lo abstracto a lo cotidiano
Uno de los ejes centrales de su mirada sobre la ciencia es el valor de la investigación básica. Aunque muchos de los fenómenos que estudia pueden parecer abstractos, son la base de desarrollos tecnológicos fundamentales en la vida cotidiana.
“El estudio de fenómenos que pueden resultar muy abstractos es el paso fundamental para nuevos desarrollos tecnológicos”. afirma Liliana.
Desde el transistor hasta la resonancia magnética, múltiples avances surgieron de investigaciones teóricas que, en su momento, no tenían aplicaciones inmediatas. En esa misma línea, las investigaciones actuales en física cuántica se inscriben en lo que se conoce como la “segunda revolución cuántica”, una etapa que promete transformar profundamente la tecnología.
Un reconocimiento a toda una trayectoria
Su promoción a Investigadora Superior representa el punto más alto de una carrera dedicada a comprender los fundamentos de la materia y a construir conocimiento colectivo.
Con una sólida trayectoria en investigación, docencia y formación de nuevos científicos, Liliana Arrachea continúa explorando los límites de la física cuántica, contribuyendo desde Argentina a un campo que definirá buena parte de las tecnologías del futuro.
Por Área de Comunicación Institucional y Prensa / Instituto Nanociencia y Nanotecnología (CNEA-CONICET)
Crédito foto: Natalia Gorbarán.